Cargando...

17 de agosto de 2012

Carta al soldado Bradley Manning


Está cayendo la noche sobre el ventanal de mi patio y mi pensamiento vuela sobre la noche en la que está viviendo el soldado Manning, que será juzgado por connivencia con el enemigo. En la noche de una celda, en las noches infinitas que ya no terminarán para Bradley, está una de las víctimas reales de esta historia increíble, pero cierta, y evidente donde la verdad es delito, y la luz sobre lo que ocurre se persigue.

No tenía que haber copiado archivos, y menos ponerlos a la luz -aunque al final todo se sepa, y todo llegue a conocerse- pero este infeliz se fió de quien buscaba ¿notoriedad? Tampoco podemos juzgar a Julian Assange, porque, aunque sea con otras intenciones de fondo, dar a conocer la verdad es siempre un servicio.

¡Qué miedo se tiene a la libertad! ¡Más miedo aún a que se sepa la verdad! Y  en el fondo de esta historia solo existe una historia fantástica –ficticia diría yo, querido Sancho- en la que unos señores siguen siendo los amos del mundo, y la verdad no debe ser descubierta.

Todos están defendiendo sus intereses, aplicando mil razones en sus noches eternas ¡esos sí que viven en la noche! Pero lo más triste es que nos están acostumbrando a los occidentales a vivir en una noche que no pasa. Nos hicieron materialistas de una pobreza peor que la comunista, nos hicieron incapaces de vivir sin consumir, nos vendieron  una democracia irreal que nos permite solo levantar la voz en la mesa de nuestro salón… pero esto es otra historia.

Solo quería en esta noche pensar en el soldado Manning cuando todos discuten sobre la soberanía, la persecución, las embajadas, el asilo de Assange… Ese muchacho arruinó su vida, la ha destrozado, solo Dios ¡que ni siquiera él! Sabe qué le llevó a tomar esa decisión, a traicionar a su “patria”, pero lo cierto es que el sufrimiento exterior y ahora de todo tipo del soldado Manning es imposible de calcular.

Nadie pensó en su madre, su padre, su familia… nada importa la persona, solo la institución, la ocultación de la verdad, la supremacía, el dominio, el poder… pero no solo esto es una actitud norteamericana, sino de cualquier país, y de cualquier institución divina o humana… y lo peor es que también está en el corazón de todo hombre y mujer.

La verdad es necesaria, y para ello también la transparencia, nadie puede apropiarse de los datos, ni de las situaciones, ni de lo que sucede… porque es nuestro, porque la vida sigue siendo del pueblo. Reyes, emperadores, tiranos, señores medievales, señores, dictadores, terratenientes, presidentes… todos acaban creyéndose imprescindibles, protectores de tal forma que al final tratan a los ciudadanos como personas inmaduras y gobiernan desde sus criterios.

La historia del soldado Manning solo me lleva a pensar en su sufrimiento, en el sufrimiento de todas las cabezas de turco, de los conejillos de indias que usan los poderosos de un lado y de otro. No sé si Assange debe estar en la cárcel o no, lo que sí es cierto que al final los más desgraciados son los que pagan duramente.

Conozco presos que por robar más de 10.000 euros cumplen 5 años, pero el cuñado del rey no estará en la cárcel, o el traficanteOubiña ya salió de ella. Mi reflexión no es profunda, sino dolorida, compasiva con este pequeño soldado que ya ha muerto, que vida malgastada porque al final nadie defiende la verdad, sino la ofensa que supone conocerla. Esto le ocurre a USA, al mundo y a cualquier familia, pueblo, grupo, asociación… ¡qué no se sepa! El parecer sobre el ser.

Bradley, que tengas buena noche, en el fondo, todos podríamos ser como tú, siento tu noche eterna, deseo que puedas vivir la noche con la mayor luz posible. ¡Tú eres la víctima! No tengo datos para ello, pero no sé porque lo sospecho, y seguro que los que leéis esta carta también.

CARTAS ABIERTAS es firmada por un amigo que prefiere el anonimato, tiene libertad plena para expresarse en este espacio que le cedo de mi blog. Nos vemos.

ENLACE: Plataforma por la liberación de Bradley Manning www.bradleymanning.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Tu opinión vale