18 de abril de 2014

Gabo, déjanos un poco de tu magia

Gabriel García Márquez ha dicho adiós desde México, otro grande que nos abandona en plena época donde todo vale y el realismo es tan crudo, que la magia no parece parte de este mundo. 

A través de Twitter me enteré de su muerte, como reza uno de sus tantos best sellers: crónica de una muerte anunciada. Hijo de las antiguas redacciones donde todo era un hervidero de ideas, el colombiano nos deja en plena re-evolución del periodismo: las redes sociales son las nuevas redacciones, la tecnología se cuela en toda nuestra vida e incluso sus libros han abandonado el papel por la pantalla. 

El desenlace ha sido el esperado, se sabía que algún día el Gabo pasaría al otro lado, a algo más, algo difícil para este hombre, este periodista-escritor, que fue un mito en vida. Sus letras han inspirado a más de una generación y son de obligada lectura para perderse en otros lares, en su imaginario Macondo, en su natal Colombia, símbolo de esa región convulsa que hoy se alza gracias a hombres como él. No sólo creo el realismo mágico, logró desde cada tribuna poner a América Latina en el firmamento. 

Para algunos se nos va el mentor, el ejemplo, la cumbre del periodismo y la escritura latinoamericana, una guía a la cual aspiramos quienes estudiamos Periodismo, pero sólo con ser un poco de lo que Gabriel García Márquez fue, nos damos por satisfechos. Amado, odiado, tildado de apoyar a dictadores, siempre fue consecuentes con sus ideas y donde veía justicia-humanidad, ahí tendía la mano amiga y el mayor de los respetos. 

La vida hoy se ve distinta gracias al Gabo, cada libro suyo es un descubrimiento delicioso de la grandeza de los pueblos de América Latina y de la riqueza infinita de la lengua española. El periodismo, y quienes estamos en este camino, agradecemos sus lecciones y yo particularmente, me quedaré con unas ganas inmensas de uno de sus cursos sobre cuento, pero ahí queda su Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano en Colombia, algún día haré la visita. 

Gracias Gabo. Descansa en paz.


23 de marzo de 2014

Perdón

Perdón, por dejar en un segundo plano cuánto dice la ciudadanía para darle voz a quienes supuestamente nos representan.

Perdón, por hablar de todo y no de lo que verdaderamente está pasando y tiene relevancia para el ciudadano de a pie.

Perdón, por ayudar a construir una historia desde quienes ostentan el poder y no desde quienes sufren las medidas de los gobiernos y otros lobbies.

Perdón, por utilizar la desgracia ajena, cayendo en el morbo y el sensacionalismo, sin ninguna objetividad y por maquillarlo como interés humano.

Perdón, por calificar a unos de una manera y a otros totalmente distinto porque se encuentran fuera del país donde resido o pertenecen a otro sistema u ideología. 

Perdón, por dejar mis principios en casa y hacer cuánto sea necesario para ganarme el pan de cada día, aunque eso sea utilizar a personas desvalidas.

Perdón, por dar lecciones de civismo y democracia cuando en mi día a día actúo de otra manera.

Perdón, por callar cuando no me dejan decir lo que está pasando, o peor, perdón por hablar de otras tantas cosas y no hablar de cuánto te afecta.

Perdón, por señalar con el dedo a otros antes de que un juez lo haga.

Perdón, por manipular descaradamente siguiendo la línea editorial del medio.

Perdón, por no estar en los sitios, no experimentar en primera persona cuánto hablo y creerme con los conocimientos suficientes e irrevocables.

Perdón, por desinformar y sacar a la luz pública una parte de la verdad, no es una mentira absoluta, pero igual pido perdón.

Perdón, por escudarme en la veracidad y no en los hechos concretos a la hora de informar.

Perdón, por terminar durmiendo en la misma cama que los otros poderes, a los cuales debería estar cuestionando cada paso.

Perdón, por argumentar desde la ideología y no desde el humanismo.

Perdón, por la banalidad más absoluta a la hora de comentar.

Perdón, por caer en el juego de los grandes y olvidarme de los pequeños, de los de abajo, de los que ayudan a avanzar al sistema.

Perdón, por lo que hice y por lo que haré.

Perdón por ser periodista. 

Nota: reflexiones a propósito de la pésima cobertura informativa de los medios en España de las manifestaciones ocurridas este 22 de marzo de 2014, llamadas Marchas de la Dignidad.

21 de marzo de 2014

El día

Ahora llego a la casa y me pongo a preparar la comida y pasarle el trillo al suelo. La misma monotonía de todos los días, pero si no lo hago yo, nadie mueve un dedo y todo el mundo resuelve luego con un pan con algo. ¿Cuándo cambiará el sino de mis días? Uy… qué profunda me pongo, pero a veces las novelitas de Corín Tellado hacen su efecto.

Mujer que sueña
Graffiti de Cádiz 
Menos mal que llega la guagua, mira allá alante a Pepe, lo mismo si me acerco… qué va, para que la gente empiece a discutir porque me he colado. Media hora de espera cada día y nunca cojo asiento hasta la casa, con lo cerca que tengo la parada. No todo es comodidad y menos para mí, que toda mi vida he trabajado como una condenada. ¡Cuánto falta me hace mi madre!

Los 40 kilos del autobús y ya queda menos para llegar, queda menos para cambiarme la ropa de trabajar fuera de casa por la de trabajar en casa. ¿Quién me habrá mandado a tener tres hijos? Con una hembrita al menos me ayudaría en la casa, o lo mismo no y estaría por ahí mataperreando con los hermanos. Esos bichos, los adoro, pero no tiran un cabo en nada… y ya no sé, solo me queda la resignación.

Seguro que no han hecho ni las tareas y me toca a mí sentarme con ellos o ir a casa del vecino para poder imprimir un trabajo. Tres veces he pasado por la primaria, la secundaria y el bachillerato… Déjame leer un rato, que al final las cosas van a seguir iguales

“De repente Luis Miguel la miró profundamente…”

“Caballeros ya hemos llegado a la última parada”. Madre mía me he quedado dormida, debo tener los ojos hinchados, déjame arreglarme un poquito antes de llegar a casa.
Ahí está Lourdes como siempre de chismosa: “Aquí llegando a ver cómo me encuentro el ballú hoy”.

¿Lo que huelo son frijoles recién hechos? ¿Y estos qué hacen sentado en la mesa con los libros? ¿La casa se ha limpiado sin mí? ¿Esto tiene que ser un sueño?

“Feliz día mi amor, ya tienes la casa limpia, la comida hecha y los niños se han bañado y están haciendo las tareas”, me dice mi esposo con un beso que entonces me sabe a gloria, me puedo relajar, al menos hoy, al menos un día.

“Gracias mi vida, ojalá el detalle se repita otros muchos días” le digo con un fuerte abrazo.  

PD. Este es un microrelato sobre la dignidad de la mujer para la asignatura Escritura Creativa. 

19 de marzo de 2014

"En el blog personal lo que importa es quién escribe y cómo lo escribe"

Fragmentos de una entrevista concedida a un colega cubano para su tesis

¿Cuáles fueron sus motivaciones para la creación del blog?

La necesidad de expresarme, tener mi espacio personal donde aplicar mi propia censura y no depender de limitantes más allá de mi sentido común.

¿Por qué eligió esta forma de presentación de los contenidos y qué criterios siguió para la elección de la plataforma donde lo hospeda?

Actualmente busco la comodidad y que se parezca más a un blog y no a una página web, ambos conceptos se han confundido y en el blog personal lo que importa es quién escribe y cómo lo escribe. Empecé en Blogger, sin tener ni idea de programación, plantillas, widgets, ni ningún otro concepto que hoy los puedo tener más claro. Aquel blog fue un experimento y ya lo tomé en serio con Wordpress, pero aunque es una de las plataformas mejor valoradas de la blogosfera, limitan mucho a la hora de agregar contenido al blog, si bien quienes conocen de programación utilizan Wordpress.org. Pero, Wordpress.com exige pagos para casi todo, así que volví a Blogger: sencilla, práctica, no ha evolucionado casi nada, pero tiene el respaldo del mayor buscador de la web, Google y suele priorizar los contenidos que se producen desde sus herramientas.

¿Cuáles son los temas que suele abordar en su bitácora? ¿Por qué?

No tengo un tema fijo, a veces me da por escribir reportajes, opiniones sobre cualquier asunto de actualidad o simplemente de algo personal. La fotografía también me apasiona y tiene su espacio en el blog. Trato de hablar de cuanto se me ocurra y pueda explicar concienzudamente, que la gente quiere opinión, pero bien argumentada y no una parrafada para quedar bien con los motores de búsqueda. Los temas más habituales son Política, Periodismo, España, Cuba, sin orden de preferencia, incluso mezclados. Aunque la mayoría de los blogs tiendan a la especialización y el periodismo también, no me centro en un único tema porque para eso están los trabajos en los medios, donde te encasillan y mi blog, prefiero mantenerlo personal.

¿Cuáles son las fuentes fundamentales que emplea para la conformación de los posts?

Quienes leen blog no van en busca de información, a no ser aquellos especializados en temáticas como informática o cualquier otra. A los blog personales van buscando opinión, contrastar lo que dicen los medios tradicionales, actualmente con poca credibilidad ante la sociedad y el lector inquieto, el lector de la blogosfera no le interesa un discurso formal. Yo mismo suelo contrastar cuanto voy a escribir, antes de apretar el botón publicar. Un error, si bien se corrige, en mi cabeza seguirá rondando. Suelo contrastar entre los llamados medios occidentales, de España, Estados Unidos, y los llamados contracorriente, los del otro lado: RT de Rusia, Telesur, AlJazzera, Hispan TV, así como con otros blogs. Cuando escribo sobre un tema trato de no agobiar al lector con tantísima información, que si está interesado, el mismo buscará, sino de centrar el discurso en máximo cinco puntos o menos.

¿Considera que el lugar desde donde edita su blog incide de algún modo en las temáticas abordadas y los enfoques desde los que se presentan esas temáticas?

Por supuesto, desde que vivo en España no puedo evitar mirar las cosas como los españoles, pero también con todo el background que traigo de haber vivido hasta los 21 años en Cuba. Cuesta mucho construir una opinión personal estés en Cuba o en Hong Kong, sin quitarte de encima eso que te repiten todos los días los medios de comunicación u oyes en la calle. Cuando me oigo repitiendo lo mismo, me llamo a capítulo o simplemente busco más opiniones sobre un tema en particular, eso sí, primero los hechos, pero no siempre están a la luz pública.  

¿Cómo valora sus condiciones de acceso a Internet y los mecanismos de regulación de su uso? ¿Considera que estas limitan o favorecen su actividad en la plataforma?

Aquí tengo acceso a Internet todos los días, a todas horas, en Cuba la situación era distinta. Gracias al Juventud Rebelde podía acceder a Internet, pero en el sitio de trabajo, nunca en casa. No obstante, descubrí que a través de correo se podía publicar en las plataformas de blog y desde casa enviaba post al blog. De hecho mis últimos meses en Cuba, que estuve desligado de todo, esperando en casa para irme, publicaba desde un correo ilegal. Una vez en España no hay limitación ninguna, o casi, pues la legislación respecto a Internet se está endureciendo en muchísimos aspectos e incluso te pueden acusar de apoyar la piratería u otros absurdos. Quienes ostentan el poder le temen a la red, aunque a veces lo nieguen.

¿Qué recursos de la plataforma blog utiliza con más frecuencia – widgets, blogroll, categorías, nubes de etiquetas, etc. y con qué objetivos?

Antes le daba mucho valor a estos recursos, pero a no ser por necesidad de hacer una encuesta, que ya la hago a través de Google y con mejores resultados, o porque quiera resaltar algún trabajo en particular, ya casi no uso widgets debido a que ralentizan mucho la carga del blog y si pretendo que me lean en Cuba u otros países donde el Internet va muy lento, llenarlo de reproductores, mi timeline de Twitter y demás, significa cambiar de página para muchos. Ahora mismo solo utilizo un widget de Flickr porque diariamente publico fotos que me gusta lleguen a quienes me estén leyendo, una pequeña descripción de mí, lo más visto y por supuesto el archivo desplegable para facilitar la lectura del blog. Poco más, pues ni un buscador personalizado he puesto y otras informaciones que me gusta destacar las pongo en páginas, así por ejemplo tengo una sobre canales de noticias que transmiten en vivo y online, otro con web de prensa cubana y la necesaria Acerca de mí, para quienes quieran ahondar más en el autor, o sea en mí :-)

13 de marzo de 2014

Al ritmo del tic-tac

La emisora daba la hora justa a cada minuto. Había pasado años sin oírla y aún seguía ahí, informando de cuánto sucedía en su tierra. Viva, al igual que sus recuerdos de aquella infancia en Cuba. Su mente se trasladaba a cada segundo al rincón perdido de la casa, donde su abuelo se refugiaba del mundo y se perdía entre tic-tac. Con su espíritu pilluelo, el por entonces Tonito se deslizaba lentamente por si Pipo dormía o para darle un susto. Pero... el pillo era pillado y las carcajadas rompían con las noticias que salían de la radio.

Alzado en brazos, el pequeño no paraba de reír hasta caer en el regazo del abuelo que entonces comenzaba a contarle las historias de cuándo él era joven y casi no existían emisoras de radios. En aquel tiempo toda la familia se reunía alrededor de aquel mágico aparato del cual salían voces, a veces cómicas, a veces tristes, como la vida misma. Las radionovelas era de los pocos momentos en el que la familia estaba junta y “claro está, la hora de comer. Familia unida, comida feliz”, sentenciaba el abuelo.

La Bodeguita del Medio, uno de los símbolos de La Habana
La vida del abuelo, se antojaba en sí misma una radionovela o al menos en cada una de sus memorias aparecía la radio por algún lado. Las ondas lo acompañaron en la fábrica de colchones donde trabajó en su juventud por unos veinte pesos. La mirada cómplice de aquella muchacha surgió al mismo instante que el primerísimo de los boleros. “Tristezas me dan tus…” y el abuelo tarareaba sin cesar aquel triste bolero, para volver con la certeza: “Tristeza ninguna, Tonito, tu santa abuela solo me dio alegrías toda la vida”.

Y con la mirada perdida como quien busca a la mujer amada durante tanto tiempo, seguía contando cada detalle de su peculiar vida en aquel país extraño, que al final era el mismo, “pero sin televisión, con más ropa y más decoro”. Nunca llegaba a enterarse de todo cuánto el abuelo contaba, eran tantas que para las últimas sus párpados diminutos cedían al sueño y ahí quedaba, rendido en sus brazos.

Ahora, a kilómetros de distancias de su tierra, con todo un océano de por medio entre sus recuerdos y su vida, Don Antonio sintonizaba Radio Reloj a través de Internet, para oír, no las noticias de Cuba, si no la voz de su abuelo y los buenos momentos que pasaba en su regazo. En una residencia de Madrid, esperaba ansioso cada semana el día en que su hijo traía a su nieto Tonito y él trataba, siempre con la sensación de quedarse corto, contarle su vida al ritmo del tic-tac. 

P.D. Este microrelato es parte de una tarea de clase de la asignatura Escritura Creativa: crear una historia sobre la radio.