23 de octubre de 2014

Darfur: breve historia de un largo conflicto

“Darfur fue un reino africano que abrazó a los árabes como sus iguales” (Flint y De Waal, 2005).

Desde el siglo XIV hasta el XVIII numerosos árabes llegaron a la región, principalmente emigraron dos grupos: los comerciantes y beduinos o moradores del desierto, así como eruditos independientes. Antes de los fur, en esta región existía y aún hoy siguen pequeñas tribus de los llamados tunjur, aunque para algunos estudiosos son parte de los fur. Los tunjur llegaron de Arabia Saudí hasta Sudán, trayendo consigo la religión de Mahoma a los habitantes negros del Sahara. A través de uniones entre las familias de los tunjur y las tribus que por entonces dominaban la zona, se hicieron con el poder hasta que fueron derrotados por los Keira quienes llevaron al sultanato fur a ser el más poderoso de Sudán en 1800.


Los descendientes del fundador de la dinastía Keira, Suleiman Sulong, adoptaron al Islam como la religión oficial del sultanato de Darfur y la lengua árabe como la oficial de la región. Durante unos años coexistió pacíficamente el árabe con los dialectos de las distintas tribus. De hecho dada la gran prosperidad de ese sultanato incrementaron su influencia en otras muchas tribus africanas para así tener más riqueza de manera contable.

Cuando Napoleón Bonaparte conquistó Egipto en 1799, el sultán de Darfur, Abderahman conocido como “El Justo”, estableció contacto inmediato con el militar francés para felicitarlo por la hazaña. Bonaparte le respondió con una solicitud de 2 mil hombres negros para enseñarlos en las artes de la guerra y que formaran parte de sus tropas. Darfur era la principal zona comercial con Egipto e incluso algunos comerciantes la comparaban con otras ciudades egipcias.

Dada la inmensa cantidad de tribus y tierras que se unieron al sultanato de Darfur, durante el siglo XVII se estableció un sistema de propiedad de tierra, llamado “hakura”, con sendos parecidos al feudalismo. El sultán daba a una persona por región la autoridad para recaudar cuotas y aunque en la periferia solía coincidir con los jefes de las tribus, no siempre fue así. No obstante, la dependencia de los jefes “hakura” y los campesinos que estaban en sus dominios crearon nuevos clanes y le dieron mucho poder a quienes ostentaban dicho privilegio, que terminó siendo hereditario.

Otra fuente de poder en Darfur era la esclavitud, al sur de la región los indígenas eran cazados como animales para luego ser vendidos a Egipto por la llamada “Carretera de los Cuarenta Días” o ser utilizados en las labores agrícolas. De hecho, el poderío del sultanato de Darfur, centralizado en la ciudad de El Fasher por “El Justo”, chocaría en los intentos expansivos de los esclavistas del sur que no se detuvieron ante la grandeza de Darfur y atacaron al sur de la capital. Esta situación fue aprovechada por El Cairo que se expandió en la zona, pero sería incapaz de controlar la región, que seguía bajo el control de los jefes hakura y los esclavistas.

Uno de los grandes líderes de Sudán fue Mohamed Ahmed, reconocido como “el Mahdi” o “el Esperado”, por los habitantes de Darfur y casi toda Sudán. Con la ayuda de un árabe procedente de Darfur, Abdullahi al Ta’aishi, derrocó a los egipcios y turcos que dominaban Darfur y parte de Sudán. El mahadismo es una profecía islámica que reza que el elegido de Alá regresará en los últimos tiempos, aunque algunas interpretaciones no lo ubican en un espacio determinado. Quienes conocieron a Mohamed Ahmed hablan de su sonrisa permanente en la que destacaban las dos paletas separadas, símbolo de buena suerte en Sudán.

Con la muerte de El Mahdi, Abdullahi gobernó Sudán durante 15 años apoyado en una mayoría de generales de Darfur. En 1898 el califa fue derrotado por los británicos que se apoderaron de Sudán, uno de los integrantes del sultanato huyó a la abandonada Darfur para establecer allí un nuevo sultanato. Ali Dinar reinó en Darfur durante unos 18 años, pero como todos los sultanes sin lograr el control absoluto de la región, que seguía controlada por los jefes hakura. Incluso después de la absorción de Darfur al protectorado británico de Sudán, no hubo un control real y sólo se dedicaron a tratar de mantener la paz, pero dejaron en manos de la administración nativa, aceptando incluso los títulos que se habían autoimpuesto quienes ostentaban los hakuras.
“En 1935 Darfur disponía únicamente de una escuela de enseñanza primaria, una escuela de enseñanza indígena y dos escuelas de enseñanza menor. Hasta la década de 1940 no hubo una clínica de maternidad y, tras la independencia en 1956, Darfur era la provincia con menor número de camas en hospitales de todo Sudán (0,57 por cada mil habitantes). La línea ferroviaria se prolongó hasta Nyala durante el mandato del general Ibrahim Abboud (de 1958 a 1964) y la primera carretera asfaltada fuera de una ciudad grande se empezó a construir a finales de 1970” (Flint y De Waal, 2005).
La emancipación de África, a mediados del siglo XX, no supuso una mejora en la situación de los habitantes de Darfur. La zona siguió siendo obviada por la mayoría árabe que se afincó en la capital de Sudán, Jartum, y no prestó atención a las necesidades básicas de la región, ni incluso permitió la entrada de negros africanos a las instancias superiores del gobierno.

Aquí sobrevivimos por la gracia de Dios y gracias a los motores diesel”, dijo el jeque de Legidiba, una aldea perdida en el sur de Darfur, allá por 1986. Cuando aún seguían viviendo en la misma situación que las décadas del protectorado británico, gracias a los autos llegaban algunos recursos a la zona, pero incluso el gobierno subía el precio del combustible para diezmar el desarrollo y las comunicaciones de la zona. 

NOTA: Este reportaje sobre Darfur ha sido realizada por Laura Campos Cervera, Laura Vivero León y un servidor para la asignatura Periodismo Político y Económico. Nuestras principales fuentes han sido los libros Darfur: historia breve de una larga guerra de Julie Flint y Alex de Waal y Darfur: Coordenadas de un desastre de Alberto Masegosa.

22 de octubre de 2014

PRENSA: El Giraldillo Octubre 2014 The Coup

A GOLPE DE REALIDAD 

MÚSICA PARA REIVINDICAR 

Viernes, 24/10/2014. THE COUP. 22:30h. Precio: 12 Euros venta anticipada. 15 Euros en taquilla. SALA MALANDAR. Avenida torneo 43. www.malandar.net SEVILLA. 

Cuando un músico llega a salir en los documentos de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, desclasificados por Wikileaks, como “una persona a seguir de cerca por su discurso e influencia sobre la gente”, significa que sus letras calan hondo en quienes le rodean en su país y en cualquier otro sitio. Tales son las credenciales de Boots Riley, líder del grupo The Coup que llega en octubre a Sevilla para contagiar su mensaje de igualdad y responsabilidad social desde su mezcla de género. Funk, soul, hiphop y rock son algunas de las tendencias musicales de este grupo que no por tratar de transmitir un mensaje claro en sus canciones, deja de ser música bailable. La vida misma también tiene reflejo en los temas compuestos por Riley donde habla de su experiencia con el alcohol, el amor, el sexo, los coches, sin perder de vista la situación política y social actual. El propio Riley se define políticamente de izquierdas y se ha involucrado en la realidad más inmediata de su país, exigiendo una mejora en la sanidad y la educación pública y en los menoscabados derechos laborales. Tal es el compromiso de Boots Riley que fue miembro del movimiento Occupy Wall Street allá por 2011 cuando parecía que el 99% de los estadounidenses despertaban para exigir sus derechos y la eficiencia de los político. En 2008 The Coup sacó al mercado su primer disco, Stael This Album, pero incluso antes sus temas han sido parte de la banda sonora de películas como Superbad o series de la HBO.

20 de octubre de 2014

Del Ébola y las paranoias

Alberto Yoan:
Hola madraza, te explico los detalles de cómo se está viviendo el Ébola por España. La gente está desesperada porque los medios se empeñan en poner la enfermedad como lo más terrible del mundo, no sé si será verdad o mentira, pero leí de un científico que con las condiciones necesarias y precauciones en el sistema sanitario el Ébola se puede contener.
Lo cierto es que todos tememos contagiarnos del Ébola y no sé si lo has oído, pero en España ya han muerto cerca de 20 personas por legionela, sin embargo de eso no se dice nada porque el Ébola es la alerta sanitaria prioritaria. El gobierno solo sabe autocomplacerse y la gente no cree que sea lo suficientemente eficiente para contener el contagio. El colmo ha sido que han culpado a la enfermera del contagio y de no haber avisado a tiempo.
Lo de la enfermera ha sido porque no hay un mínimo de responsabilidad de las autoridades sanitarias. ¿Cómo van a mandar para sus casas a personas que han estado en contacto directo con enfermos de Ébola? Los que estuvieron en el Hospital Carlos III de Madrid con los dos casos infectados, los mandaron en nada para sus casas. Negligencia no, lo siguiente.
En cambio, quienes sí están en el lugar de riesgo, Médicos Sin Fronteras y Cruz Roja, cuando regresan de África ponen en cuarentena al personal médico en unos edificios que tienen acondicionados para ello. Yo de momento no pienso ir a Madrid ni vía e-mail.
Roxana:
No vayas ni de juego. Aquí de este lado del planeta –Estados Unidos- la cosa se pinta tan catastrófica como en todos los lugares. Prioridad: elecciones de gobernadores. No niego que han actuado rápido con el tema, pero creo que ante la alarma internacional de Ébola debieron tomar medidas rigurosas como las de por ejemplo: si estás de guardia, ya seas médico o enfermera, y te llega un caso sospechoso, lo lamentamos pero usted no sale de cuarentena hasta que la situación del paciente se aclare.
Confían demasiado en la honestidad de la gente y eso es incierto porque como mismo en África están ocultando los síntomas por miedo a no poderle hacer los rituales religiosos a sus familiares, un descuido lo puede tener cualquiera y ahí está el resultado. Yo lamentablemente no confío ni en las autoridades sanitarias.
En Nueva York tienen hasta termómetros con tecnología láser para no tocar a la gente y verificar en los aeropuertos el que llegue con fiebre, pero te imaginas que alguien contraiga el virus hoy y mañana viaje. ¿Qué pasa si no llega con fiebre al aeropuerto?
El paciente de Dallas, Texas tuvo contacto con mucha gente y no lo dijeron hasta casi cuando el hombre falleció. O si lo dijeron, pero estuvieron haciéndonos la tortica de que todo estaba bien y de pronto muere. Yo estoy tan asustada como todos. Con el Ébola hay de un 47 a 66 por ciento de riesgo de muertes, en cualquier lugar sin un mínimo de condiciones y control puede arrasar con la población como mismo está pasando en África.
Y aunque aquí hay muchas condiciones, de este lado del mundo nunca conoces a nadie, no sabes nada de nadie, y lo peor aún es que no quieres saber nada de nadie. Yo no tengo ni idea de si mis vecinos fueron a África o si han tenido contacto con alguien enfermo o si de casualidad alguno tiene fiebre. Nada, que o es la maternidad que me tiene histérica o de verdad creo que la cosa está mala.
Solo espero que no sigan promoviendo las guerras y que mi presidente Obama tome cartas en el asunto y no lo deje en manos de las autoridades locales. Ah. Un detalle. Nadie se ha percatado aún que el virus se puede contagiar por las fronteras, sin ir más lejos quién controla la salud de los que entran por las fronteras de México. Todo es en los aeropuertos.
Alberto Yoan:
Por Dios, por Dios y yo que pensé que estaban siendo alarmista. Esperemos que encuentren la cura pronto, aquí en Twitter España llevan días con el hastag #vamosamorirtodos. Ya ni entro. Y los medios, ya te digo, siguen sin ayudar, se la pasan el día entero “Crisis del Ébola” y solo hay una infectada. Cuando haya más esto será un holocausto.
Ni los científicos lo tienen claro, con lo bien que estuviésemos si en los 70 hubieran atajado el problema por lo sano. Pero como solo fue allá y negros-africanos se mueren todos los días. Hasta que no les toca, no actúan.
Roxana:
Esos pobres es como si no contarán en la densidad de población y por eso se creen que no afectan, pero sí lo hacen. Además los tratan como ceros a la izquierda o como carnada natural para investigaciones. Sin contar la explotación, el hambre y las abusivas condiciones de vida de la gran mayoría de los que habitan en África. Lo peor es que a veces hacen falta cosas como esta para que se den cuenta de que ellos también son de la raza humana.
Alberto Yoan:
La triste verdad. Y aun no nos damos cuenta de que en un mundo globalizado todo nos toca a todos, en particular las desgracias.

NOTA: Conversación real entre el autor de este blog y una amiga que vive en Miami. Solo se han suprimido emoticonos, risas y otros recursos que no contribuían al discurso. 

15 de octubre de 2014

Darfur: en tiempo y espacio

Darfur es una región del occidente de Sudán, país ubicado en la zona limítrofe del continente africano con el Medio Oriente. Sudán limita al norte con Egipto, uno de los principales símbolos de la grandeza de los faraones que en algún momento consideraron estas tierras como suyas. Al noreste se encuentra Libia, fuertemente interesado en unificar los países para crear una nación árabe, en más de una ocasión el dictador Muamar el Gadafi lo dejó bien claro e incluso intervino con el suministro de armamentos para derrocar a Chad, otro de los estados límites con Sudán. Así mismo tiene fronteras con la República Centroafricana, el recién reconocido Sudán del Sur, Etiopía y Eritrea.


Así define a Sudán, en su libro “Darfur, coordenadas de un desastre” el escritor y periodista, Alberto Masegosa:

“Un país con dos millones y medio de kilómetros cuadrados, que suponían el ocho por ciento de la superficie continental y se extendían entre los Grandes Lagos, África Central, África Oriental, el desierto del Sáhara y el Mar Rojo. Un territorio cuya espina dorsal era el valle del Nilo y donde el árabe y el islam eran el idioma y la religión dominantes, pero en el que también se empleaban una treintena de otras lenguas y se profesaba el cristianismo y el animismo en el sur. Y que era el hogar de más de trescientas comunidades étnicas, nómadas y sedentarias, seminómadas y semisedentarias, árabes, arabizadas y africanas, blancas, negras y de color tan impreciso como los límites de su implantación regional por el mestizaje introducido en mayor o menor grado entre los fur, masalit y zaghawa de Darfur; kababish de Kordofán, bejas del Mar Rojo; nubas de Bhar el Gahzal; nubios de Nubia; dinka, suer y shilluk de Ecuatoria”. (Masegosa, 2008)



El “hogar de los fur”, significado de su nombre en árabe, “dar-” es lo mismo que hogar o patria y los fur son uno de los pueblos más numerosos y antiguos de estas tierras, limita específicamente con Libia, Chad, la República Centroafricana y Sudán del Sur. Darfur se extiende unos 493,180 km² y está dividida desde hace más de veinte años en tres regiones para minimizar la fuerza de la tribu fur. Darfur Occidental o Gharb Darfur, Darfur Meridional o Janub Darfur y Darfur Septentrional o Shamal Darfur serían los tres estados federados en los que el gobierno sudanés dividió Darfur en 1994.

Las tres principales ciudades de Darfur son El Fasher, Nyala y El Geneina. Darfur está en una inmensa llanura árida, donde se encuentran montañas y algunos ríos que se forman en la época de lluvia, pero desaparecen durante las intensas sequías. Justo en el centro de la región se alza a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, una de las pocas zonas que se mantienen fértiles para sus habitantes, las montañas Marrah, antes el volcán Jebel Marrah.

El contraste de la región no sólo está dado en la inmensa cantidad de tribus que alberga si no en su mismo clima y situación geográfica. Al norte se extiende el desierto que cada año va ganando terreno al sur, en detrimento de las tierras cultivables donde antes había gran número de ganaderos y agricultores asentados. En cambio al norte hay más tribus habituadas a moverse por toda la región en busca de agua y recursos naturales para subsistir, algunos estudiosos hablan de casi dos movimientos al año de unos 450 km. Por esta razón es casi imposible encontrar la misma tribu en el mismo sitio que un tiempo antes y en consecuencia mantener un poder centralizado en la zona.

Los habitantes del Norte, principalmente árabes, tienen entre sus mayores riquezas a los camellos y en el sur a los ganados, cabras y otros animales menos resistentes a las cálidas temperaturas del desierto. Durante muchos años convivieron pacíficamente las tribus africanas y los árabes que fueron llegando a la región, el trueque entre unos y otros era habitual. Los del norte llegaban al sur por los cultivos y para trasladarlos a otras regiones de Darfur, mientras los del sur se beneficiaban de ese comercio prácticamente de subsistencia.

Pero el cambio climático ha creado ampollas en Darfur y las tierras que parecen inmensas para todas las tribus, se han quedado pequeñas y sin recursos fértiles para la subsistencia. La desertificación y la sequía intensificadas desde mediados del siglo XX han abierto viejas heridas y conflictos entre los africanos y los árabes e incluso entre las tribus africanas que durante décadas vivieron pacíficamente en este antiguo sultanato. “¡Dónde haya tierra y lluvia, allí estará mi patria!” dijo en 1970 un hombre al director de la comisión de de refugiados de Sudán.

“Darfur era un lugar desértico e inhóspito, grande como Francia pero sólo poblado por seis millones de personas y en el corazón del Sahara, casi a mitad del camino entre la cuenca del lago Chad y el valle del Nilo”. (Masegosa, 2008)

NOTA: Este reportaje sobre Darfur ha sido realizada por Laura Campos Cervera, Laura Vivero León y un servidor para la asignatura Periodismo Político y Económico. Nuestras principales fuentes han sido los libros Darfur: historia breve de una larga guerra de Julie Flint y Alex de Waal y Darfur: Coordenadas de un desastre de Alberto Masegosa.

14 de octubre de 2014

PRENSA: El Giraldillo Septiembre 2014

LUIS GORDILLO Y SUS CABEZAS 

HOMENAJE A UN HIJO ILUSTRE (página 38 de la edición impresa o PDF)

Del 16/10/2014 al 09/01/2015. CABEZAS. REAL ALCÁZAR DE SEVILLA. 954 50 23 24 www.alcazarsevilla.org Patio de Banderas, S/N. SEVILLA.

Abogado de formación, Luis Gordillo descubrió su verdadera pasión, pasión por la pintura, en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla y en su estancia en París, donde bebió de los creadores del informalismo, y posteriormente del arte pop, del cual está considerado uno de los mayores exponentes en España. A través de los bustos y las cabezas, Sevilla homenajea a partir de octubre a uno de sus pintores más reconocidos en el Real Alcázar. El público podrá acercarse a la obra de este sevillano gracias al préstamo de obras suyas que se encuentran en el Museo Reina Sofía de Madrid, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, la Fundación Suñol de Barcelona y colecciones particulares o del propio artista. La muestra es una retrospectiva, organizada por el hermano de Gordillo, José Manuel, que abarca desde 1960 hasta sus obras más recientes. Con una obra que ha evolucionado debido a la experimentación constante del artista, la abstracción ha marcado su manera de reflejar el entorno si bien busca sus mundos en la realidad, elementos de la misma o símbolos. La exhibición recogerá de manera cronológica medio centenar de pinturas, esculturas e incluso bocetos preparatorios de los mismos, pasando por los 70, 80 y hasta las obras más actuales que serán reflejadas de manera más esquemática. Hasta enero de 2015 estará disponible esta exposición con entrada gratuita.



FOTO: Luis Gordillo, por Alex Río.
VIDEO: Luis Gordillo, pintor de CEUMEDIA Televisión